QUIEN NO RECUERDA AL TORO ARRIETA
Hay días en que recuerdo a mi papá Perfecto Arrieta más conocido como el
Toro Arrieta, siento nostalgia y cierta cólera por no tenerlo a mi lado como
siempre lo estuvo cuando era niño.
Lo recuerdo alistándose siempre pulcro para ir
a trabajar en el Banco de Crédito de Tarma, de esa misma manera nos hacía
vestir para que asistiéramos al colegio.
Mi papá en una oportunidad me llevo a La Oroya en un viaje donde
llevaban dinero con mi cuñado Mario, creo que ahí aun no lo era, la cosa es que
llegamos al Banco de Crédito de La Oroya y ellos bajaron con la bolsa de dinero
y me dejaron en el carro, entonces yo de 9 años más o menos, sentado solo en el
carro, sin tener nada que hacer, me puse a rebuscar y en la guantera halle una
pistola, debe ser la que llevaban para un caso extremo de robo, entonces tomé
la pistola y estuve observándola, mientras fuera del carro mi papá, con mucho
tino me decía que la dejara sobre el asiento, lo hice así y felizmente no paso
de un gran susto.
Los domingos infaltable eran los paseos por la campiña tarmeña, mi mamá
y hermanas mayores Mirtha y Marujita preparaban el almuerzo y con las ollas del
rico manjar de turno, salíamos con rumbo a veces de Acobamba, Palca, a mi papá
le gustaba bastante un paraje que hay saliendo de Palca rumbo a La Merced, era
un campo que terminaba al borde de un cerro alto donde solo podían subir mi papá
con mis hermanos mayores Beto y Pino, ellos iban y bajaban con extrañas flores
con espinas una vez trajeron una flor que tenía forma de abeja, que la tuvimos
por mucho tiempo en nuestro jardín de la casona de la Av. Pacheco.
Otras veces nos íbamos con rumbo a la cumbre y bajábamos en Cochas para
tomarnos fotos y también filmar videos con su cámara de 8 mm, ya que uno de los
hobbies de mi padre era la fotografía, tenía sus cámaras, ampliadoras, su
cuarto oscuro donde el mismo revelaba los negativos y las fotos, esta afición
la pasó a mi hermano Beto y a mí, pero en esta era digital ya no se puede hacer
mucho con estos aparatos, muchas de sus cosas se vendieron otras pasaron a
manos nuestras como parte de su legado.
Cuando había carrera de carros los famosos “Caminos del Inca”, temprano
nos alistábamos y viajábamos a Jauja para ver pasar a los coches, entre ellos
el favorito “Lucho Carlesi”, que bellos momentos vivimos al lado de mi padre,
luego aprovechábamos para ir a la Laguna de Paca y subirnos a dar una vuelta en
los botes.
Algo que me gustaba mucho era las reuniones que hacía en casa mi papá
con sus amigos, preparaban almuerzo y como sobremesa estaban los chistes,
discos que hasta ahora tenemos guardados, artistas como Los Caporales, Alex
Valle, Rosendo Rosell, aquí va un pequeño chiste de este último “Estaba yo parado bajo una ventana en la Av.
Flagler y de repente sale un chico de estos afeminados, me reconoce y me dice “Óigame
Rosendo suba, suba, para que me firme el autógrafo”, yo le conteste, ni para
firmarle el autógrafo ni para firmarle nada señor, la gente me miraba como
diciendo mira a este y yo erizado, el locón seguía diciendo, Rosendo, suba,
suba, para que firme el autógrafo, como no le hacía caso, el locón me lanzó un
balde de agua, entonces yo muy malhumorado agarro las escaleras para arriba y
llego al mismo tiempo que el locón decía, hay Rosendo eres como el Alka Seltzer,
hay que echarte agua para que subas, jajaja”, este es uno de los muchos chistes
que se escuchaban, en esas tertulias, siempre acompañados con sus cervecitas.
La cerveza era algo que le gustaba mucho a mi papá y como dice mi mamá,
yo me parezco mucho a él e inclusive he sacado los malos hábitos, habían días y
noches en que mi papá se desaparecía entonces mi hermana Mirtha manejaba el
carro y salíamos a buscarlo, como decíamos peinando Tarma y siempre lo
encontrábamos en el último sitio en que buscábamos, claro que para la próxima
este era el primero, pero igual siempre estaba en el último.
Para mi papá los amigos eran algo importante en su vida, conocí a muchos
de ellos, algunos trabajaban en el banco con él, otros eran empresarios, otros
compadres, la cosa es que para él sus amigos eran como estar con su familia,
creo que esto también es algo que heredé porque no hay día que no recuerde a
mis amigos de Tarma y los bellos momentos que con ellos viví.
Salud viejito lindo, este 18 de Julio fue tu onomástico y te recordé con
mucho cariño.
Tito Arrieta, 01/08/2011





